NOCIONES BÁSICAS PARA EL BUEN USO DE LA PROGRAMACIÓN RADIOFÓNICA APLICADAS EN LAS AUDIENCIAS

 

NOCIONES BÁSICAS PARA EL BUEN USO DE LA PROGRAMACIÓN RADIOFÓNICA APLICADAS EN LAS AUDIENCIAS

Giorman Hoyos León 
Diego Tirado Morán

Resumen: El propósito del artículo es analizar e instaurar algunas continuidades y un marco teórico de las principales nociones sobre el estudio de la programación radiofónica que existen en la actualidad y en la mayoría de los mercados de carácter radiofónico. Se ha generado un análisis que se atiende a la forma principal de comunicación de ciertas audiencias, encontrando así la manera óptima de consumo para cada radio, según sus estilos, gustos y preferencias.

Palabras Claves: programación radiofónica, comunicación, audiencias, radio.

Abstract

The purpose of the article is to analyze and establish some continuities and a theoretical framework of the main notions on the study of radio programming that exist today and in most radio markets. An analysis has been generated that addresses the main form of communication of certain audiences, thus finding the optimal way of consumption for each radio, according to their styles, tastes and preferences.

Key words: radio programming, communication, audiences, radio


INTRODUCCIÓN

Este artículo pretende realizar un análisis de las investigaciones académicas sobre la programación radiofónica y el estudio de recepción de audiencias en Latinoamérica. Interesa mostrar, siguiendo una línea periódica, que este campo de estudios de la comunicación no nació en la década de los ochenta del siglo XX, como se suele afirmar, sino que arrastra una historia más densa, asociada a la investigación para el cambio social, en respuesta de la cual surgirán otras maneras de asumir "al otro" en los procesos de comunicación a finales de siglo.

El paper ofrece un breve recorrido por los principales enfoques investigativos sobre la recepción/audiencias en Latinoamérica durante las últimas décadas, teniendo como referencias específicas a países de Colombia, México y Perú.

SITUACIÓN DE LA RADIO Y AUDIENCIA

Quiero dar inicio a este articulo citando lo siguiente: “La radio se sitúa por debajo de la televisión y la prensa en ese orden” (En búsqueda de la audiencia radiofónica, Héctor Gómez Vargas).

Lo citado anteriormente es tan cierto, por el mismo hecho que en nuestra actualidad, todavía, ese orden sigue prevaleciendo, pero con una escala debajo de las famosas redes sociales que han conseguido posicionarse por encima de la televisión, prensa y radio. Obteniendo casi las mismas características de un medio de comunicación, dejando de lado la opinión de las audiencias con respecto a este gran cambio que viene ocurriendo en estos últimos tiempos.

Ha sido olvidada una gran cantidad de temáticas del fenómeno radiofónico, y algunas descalificadas o asumidas tácitamente como ya comprendidas, lo que ha dejado muchos huecos, ranuras por donde ha escapado su conocimiento. Nuestra ignorancia se ensancha y nuestro conocimiento se estrecha.

Se ha generado un clima hostil con algunos conceptos y definiciones de lo ya mencionado, no obstante, según las consideraciones sobre la investigación de la radio La dimensión de la recepción radiofónica ha sido materialmente ignorada. Así como Guillermo Orozco (1989) expresa que el receptor televisivo es el "gran ausente", en las investigaciones de radio también se ha hecho del receptor el "gran ausente". No es nueva la inquietud por replantear las concepciones sobre el emisor y el receptor, y las condiciones de producción y recepción de mensajes (Wolf 1987; Piccini 1984), específicamente la importancia de estudiar la radio desde la perspectiva de su auditorio y recepción, Sin embargo, la investigación en este rubro está por hacerse en México, ya que sólo se ha limitado a conocer algunos aspectos de las audiencias. Conocer lo que se ha investigado de la recepción radiofónica en el país obliga a revisar lo que se sabe de las audiencias y cómo se les ha conceptualizado. Es por ello que ante conceptos cargados de múltiples acepciones como han sido el de audiencia y el de recepción, la realidad del proceso de recepción es, en sí mismo, complejo como el proceso de comunicación, por lo que sería arriesgado y necio partir de que hay una sola acepción de la recepción y audiencia, y que hay una sola forma de entrada para conocerlos.

LOS ESTUDIOS DE RECEPCIÓN EN LATINOAMÉRICA

En los años ochenta, los estudios de recepción dependían de situaciones políticas concretas, los estudios de comunicación tenían un enfoque crítico de los medios como instituciones y las investigaciones sobre audiencias no existían. Fue en contextos fuera de la universidad que en Chile, Perú y Colombia se desarrollaron estudios en organizaciones no gubernamentales (ONG), pero en situaciones sociopolíticas distintas en cada país. En tal sentido, los estudios sobre medios y audiencias tuvieron un largo periplo de inactividad, debido a las presiones de los regímenes totalitarios que perseguían la libre expresión y controlaban la cotidianidad social, sin permitir ninguna construcción de sentido en la recepción de mensajes, desapareciendo por completo el tratamiento de la recepción de medios masivos de comunicación. Los mensajes y los medios eran aliados de las dictaduras, lo que no permitía una interpretación de los mensajes en públicos definidos. Esto retrasó el debate argumentativo sobre la marcada relación entre medios y audiencias.

Las llamadas industrias culturales también tenían sesgos propagandísticos de los gobiernos vigentes. Estas industrias eran las productoras de los mensajes y tenían una relación directa con el mercado, la economía, la academia y la política, que eran y son por lo demás muy importantes en los estudios sobre la comunicación. Ese momento crítico de desequilibrio político e inestabilidad de la democracia no permitió avances en los estudios de recepción; era pertinente, entonces, tener en cuenta el escenario político para comprender las condiciones de la producción científica.

En los años 90, la temática principal de los estudios de recepción fue la telenovela en países como Argentina, Uruguay, Perú, Brasil, México y Chile desde fenómeno de la cultura popular, desde el género de ficción y desde las prácticas de la cotidianidad.

Se hicieron revisiones sobre el tema, destacándose los estudios de Cornejo (1992), Fuenzalida (1984), Fuenzalida y Hermosilla (1989), Martín-Barbero y Muñoz (1992) y Renero (1992), entre varios que se realizaron en ese tiempo, y en los que analizaron trabajos sobre las audiencias para revelar el rol de las audiencias frente a los medios, que la telenovela era el género dominante en el medio televisivo y el de las preferencias de las audiencias. Sobre la relación entre la comunicación y la educación se destacaron los estudios de recepción de países como Argentina (Sarlo, 1985, 1988), Bolivia (Beltrán, 1969, 1972), Brasil (Freire, 1967, 1970), Chile (Fuenzalida, 1991), Uruguay y Perú (Kaplún, 1973, 1985), Venezuela (Pasquali, 1967) y México (Orozco, 1989, 1990). La cultura política y los problemas de la ciudadanía continuaban siendo preferencias para las audiencias de la mayoría de países Latinoamericanos.

Un tema clave para los estudios de los procesos de recepción fue el consumo cultural. Sobre este tema países como Brasil, Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Venezuela, Puerto Rico y México desarrollaron diferentes experiencias investigativas sobre el tema. El consumo cultural se relaciona en la mayoría de países directamente con temas como: el consumo mediático, la identidad cultural y la cultura juvenil. Sobre estas ideas, en Perú, la identidad cultural se articula con la identidad de género, la comunicación alternativa y las nuevas tecnologías; en Bolivia, desde la comunicación y el desarrollo; en Uruguay y México, desde los talk shows y los procesos de comunicación publicitaria y su relación con los consumidores; en El Salvador sigue vigente la experiencia de la guerra y la emigración; en México, temáticas políticas y de libertad de expresión, audiencia rural y transnacional; en Puerto Rico, los procesos culturales, el consumo, la religión, la prensa nacionalista y la identidad cultural caribeña. No obstante, lo anterior, el gran desarrollo de la investigación empírica sobre la recepción de los medios está en Brasil y México, los países con mayor producción investigativa y metodológica, aportantes a los estudios sobre los procesos de recepción, de diferentes metodologías y perspectivas en contextos socio históricos variados.

ESTUDIO APLICADO EN LAS AUDIENCIAS

Referirse al público como la persona o el grupo de personas que realizan actividades de entretenimiento u ocio productivo es un asunto relativamente complejo, porque dependiendo del rol que desempeñan, en consonancia con el grado de involucramiento y los modos de participar que les proveen esas formas de diversión y pasatiempos, los teóricos de las diferentes disciplinas que estudian estos fenómenos sociales, les han asignado un vocablo y una definición particular, según la circunstancia a la que hacen alusión; quedando el vocablo público como una locución genérica para aludir a todos y cada uno de esos roles.

Incluso, el término público tiene diferentes significados en el diccionario de la Real Academia Española (RAE, 2014), convirtiéndolo en una palabra polisémica, que sirve para referirse a diferentes circunstancias que involucran la presencia, la actividad o la gestión de personas que hacen parte del conglomerado social. Para evitar confusión con respecto al uso de la expresión público, en el presente escrito se va a emplear en plural, los públicos, de la manera como la utiliza y la define el mexicano Guillermo Orozco Gómez (2001), al exponer que en una persona o en una colectividad se pueden conjugar varios públicos a la vez, porque cada uno de ellos puede tener múltiples aficiones a espectáculos o contenidos que circulan por los diferentes medios.

Para hablar de públicos es necesario reconocerlos como el colectivo social que ha fungido como ciudadanos de una comunidad, una comarca, un estado, una república, una nación con derechos y deberes civiles, y como fenómenos de opinión (Castells, 1996) que no son ajenos al estudio interdisciplinario de los hechos sociales en los que se hallan inmersos, entre ellos, las distintas formas de diversión que les han brindado sus costumbres, tradiciones y, en el último tiempo, las llamadas industrias culturales (Benjamín, 1990) o industrias del entretenimiento (Carrón, Bustamante y Zallo, 1988).

En una concepción de los públicos y los espectadores, se señala que, Según el Diccionario de la Lengua Española, la palabra “público” se deriva del latín Pŭblicus, que significa: notorio, patente, manifiesto, y lo define como “conjunto de personas que participan de unas mismas aficiones o con preferencia concurren a un determinado lugar para asistir a un espectáculo o con otro fin semejante” (Real Academia Española [RAE], 2014).

Los públicos tuvieron su aparición desde las épocas de las civilizaciones milenarias del lejano oriente —china y Japón—; el medio oriente —Mesopotamia, Persia, Egipto y el Asia Menor—; Grecia y Roma. Estos públicos dedicaban su tiempo libre a apreciar obras de arte, a asistir a eventos y fiestas populares que eran financiadas por los gobernantes con cuatro fines básicos: el primero, brindar rituales de sacrificio en agradecimiento a sus dioses por el buen tiempo o las buenas cosechas; el segundo; ofrecer festines o funciones por los mismos motivos; el tercero, celebrar juegos para honrar a una deidad o un héroe; el cuarto, dedicar días feriados a conmemorar acontecimientos históricos relativos al Estado y las comarcas en los que no se podía trabajar (Pérez, 1771; Riba, 1920).

Asimismo, en el país de México sobre la radio, la mayoría de las veces se centran en los hábitos de la audiencia. Es por ello que partimos de encontrar la acepción del tipo de audiencia que se "supone" en los trabajos revisados, aunque reconocemos que el nivel, ángulo y dimensión de algunos estudios no es propiamente el de la audiencia o de la recepción, lo que pretendemos hacer es verlos como si el peso del proceso de comunicación se viera desde la recepción, y por eso algunos trabajos serán "forzados", aunque no dejamos de apreciar y reconocer su importancia desde el nivel, ángulo y dimensión de estudio original, y que desde ahí las cosas se ven de distinta manera.

Durante la década de los sesenta muchos proyectos educativos se fueron desgastando al mostrar sus deficiencias. Una razón fue la evidencia de que estas radios trabajaban con un esquema vertical (emisor-receptor) y su potencial educativo se reducía considerablemente. Se impuso la necesidad de hacer más efectiva la participación del auditorio. Algunas emisoras se colocaron en manos de distintas comunidades para convertirse en un instrumento de expresiones, inquietudes, costumbres, tradiciones, etcétera. A partir de estas experiencias se cambia en esencia la acepción de los receptores. Es significativo que la mayoría de estos trabajos se escribieron en la década de los ochenta: dos entre 1982 y 1985, Y cuatro entre 1986 y 1990. Un primer grupo de textos se compone por el relato de experiencias en México, en búsqueda de una radio participativa. Jorge Villalobos (1989) relata el caso de Fomento Cultural y Educativo para echar a andar Radio Huayacocotla y Radio Teocelo. Se narran las condiciones, problemáticas y evolución de -la programación de la radio; desde que se repiten los vicios de las anteriores radios hasta que se crea una organización formada por miembros de las comunidades quienes diseñan, producen, deciden y transmiten su programación. En otro texto, Jorge Villa (1991) hace lo propio y avanza en su reflexión sobre la importancia de pasar de la participación a la "recepción crítica", ya que reconoce que:

“Es evidente que en este proceso educativo han ido apareciendo elementos que sin duda favorecen, facilitan e incluso capacitan a los campesinos para ejercer una recepción más crítica frente al cúmulo de mensajes que les ofrecen el 93 conjunto de los medios de comunicación a que diariamente están expuestos”.

Orlando Encinas Valverde (1982), presenta la experiencia de Radio Mezquital y muestra que las radios populares tienen apertura a espacios democráticos, populares y participativos, pues son expresiones locales, cotidianas, emotivas, y socioculturalmente pueden funcionar más allá del entretenimiento, ya que forman parte de la vida de todo individuo: lo moviliza, lo acompaña, lo organiza; sus planteamientos están en función de una fuerte crítica al poder omnipotente, enajenante y evasivo de la radio comercial. Antonio Oseguera (1982) también habla de la experiencia de radio Huayacocotla donde relata la evolución de ésta, hasta que la programación responde a las necesidades de los campesinos.

Por otro lado, en Colombia surge la pregunta:

 ¿Son los estudios de la recepción una perspectiva de investigación que se instala en el país durante las tres últimas décadas?
Una respuesta a esta interrogante la ofrece un informe sobre el estado de la investigación en comunicación en Colombia entre 1957-1977, elaborado por la investigadora colombiana Elizabeth Fox y su equipo de trabajo. Luego de revisar 431 documentos -172 correspondían a trabajos de grado de licenciatura- el equipo de investigación encontró algunos hallazgos relevantes. Por un lado, Fox (1981) advertía la existencia de:

Tres temas principales que abarcan las investigaciones de comunicación en el país: el estudio de los medios masivos, sus características, estructuras, efectos y posibilidades de uso en programas de desarrollo; el análisis de las audiencias, sus características y potencial de respuesta y participación en programas de comunicación; y el estudio de los procesos de difusión, adopción y el papel de la comunicación en la modernización y el desarrollo rural.

Por otro lado, Fox señalaba que aproximadamente 52% de los trabajos analizados habían sido llevados a cabo por institutos de desarrollo tecnológico y por centros de investigación y capacitación no universitarios, entre los cuales figuraban el ICA, el Centro de Acción Cultural Popular (ACPO), y el Fondo de Capacitación Popular del otrora Instituto de Radio y Televisión de Colombia (INRAVISIÓN); todos ellos orientados a la investigación aplicada, y financiados por "agencias de cambio" externas al país como la Agencia Internacional para el Desarrollo (AID) de Estados Unidos, el Instituto Lingüístico de Verano, los Cuerpos de Paz y las Fundaciones Ford y Rockefeller, entre otras (p. 145). El diagnóstico ofrecía, además, un panorama sobre el estado de la investigación dentro del campo de estudios de la comunicación en el país hasta ese momento caracterizado por estar lejos de la academia y más cerca de instituciones orientadas a promover y evaluar programas de intervención social, en el marco de la denominada comunicación para el cambio social dirigido.

LOS DESPLAZAMIENTOS DEL SUJETO POPULAR AL CONSUMO CULTURAL

¿Por qué "lo popular" dejó de ser el centro de los estudios de la recepción en la comunidad académica de la comunicación en el país? La pérdida de centralidad de lo popular como un concepto asociado a la resistencia, la contra hegemonía o la identidad va de la mano de la inclusión de otras agendas temáticas que comenzarán a "gobernar" el panorama investigativo a partir de la década final del siglo XX, no sólo en Colombia sino en América Latina en general (Franco, 1997). Nos referimos, por un lado, al interés que adquiere el estudio sobre el consumo cultural en escenarios urbanos, a partir no sólo de la oferta y el equipamiento cultural (Ramírez & Muñoz, 1995), sino de la tipología de los públicos consumidores de las industrias culturales nacionales (Rey, 2008; Rey, Meló, López & Gutiérrez, 2003) y regionales (Muñoz, 1995; Narváez, 1998; Ramírez, 2000),7 y de la necesaria articulación entre éstos y las industrias desde una dimensión clave: las políticas culturales. Y por otro lado, a la atención que comienzan a merecer otras modalidades de vivir el conflicto social y de experimentar otras demandas ciudadanas a la democracia, asociadas, esta vez, a las culturas, subjetividades y sensibilidades juveniles (Muñoz, 1998; Serrano, 1996).

 

CONCLUSIONES GENERALES:

Pensamos que estudiar a la radio desde la dimensión de la recepción nos puede abrir otras puertas para su comprensión y, también, para tener una mejor perspectiva para hacer propuestas viables y concretas con vías a su transformación y mejor manejo. Para ello es necesario ver las cosas sin olvidar varios puntos.

1. Dejar de considerar el fenómeno radiofónico como algo lineal y simple para abordarlo teniendo muy presente su multidimensionalidad y su complejidad.

2. Dejar de pensar que la recepción se limita a conocer a la audiencia. Si bien es un primer paso, la recepción no se limita ni se agota ahí, ya que está inmersa en procesos y prácticas sociales más amplias y, también, sumamente complejas.

3. Si queremos ver nuevas caras del fenómeno radiofónico, poco logramos empleando la forma como veíamos las viejas caras. Es necesario buscar maneras de acceso a la recepción radiofónica, considerando que no hay una sola sino muchas, y que cada una nos lleva a responder preguntas específicas.

4. Dejar de rechazar a la radio comercial y de someterla a esquematismos reduccionistas que la descalifican. Si históricamente es la que tiene más tiempo entre nosotros, si cualitativa mente tiene una enorme presencia a lo largo y ancho del país (mientras que la presencia de otras radios es mínima), si la mayoría de la población la escucha varias horas todos los días, ignorarla sería una necedad por donde se fuga nuestro conocimiento de la radio.

BIBLIOGRAFÍA:

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FORERO Santos Jorge Alberto, Céspedes Valencia Francisco Javier (2018) “La radio, recepción, las audiencias, los hábitos de consumo y la producción de contenidos – Universidad Católica de Manizales. [http://www.ucm.edu.co/wp-content/uploads/2018/10/la_radio.pdf?fbclid=IwAR27ORuimWaMd1JtZxgRVevCEkjblXX6o195xRCEq2oF_1P-WKM4YsGDB14]

HIRAM Percy Maxim (1936) “The radio amateur’s handbook” – The American Radio Relay League. [http://www.tubebooks.org/Books/arrl_1936.pdf]

BALLESTEROS López Tito, Graciela Martínez Matías (2019) -O rádio vive Mutações culturais do sonoro. [https://ciespal.org/wp-content/uploads/2019/06/%C2%A1La-radio-vive-PORTUGUES.pdf











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